Alexitimia: qué es, cómo se reconoce y por qué no significa no tener emociones
Por el equipo de Psicología y Psicoterapia Miguel Ángel, centro sanitario de psicología en Bilbao con consulta desde 1981.
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La alexitimia es la dificultad para identificar lo que se siente, ponerle nombre y explicarlo a otras personas, a menudo acompañada de una forma de pensar muy centrada en lo concreto y lo externo. No significa no tener emociones. Las emociones están, pero llegan de forma confusa, muchas veces como sensaciones físicas o como un malestar difícil de describir. No es un diagnóstico. Es un conjunto de dificultades que puede presentarse con distinta intensidad y que puede modificarse.
¿Qué es la alexitimia?
El término significa, literalmente, «sin palabras para las emociones». Se acuñó en los años setenta al observar a pacientes con síntomas físicos que tenían una gran dificultad para hablar de su mundo emocional. Hoy se entiende como un conjunto de dificultades relacionadas con identificar y describir las emociones, que puede presentarse con distinta intensidad.
La escala más utilizada para medirla, la Escala de Alexitimia de Toronto, la describe a partir de tres componentes (Bagby et al., 1994):
- Dificultad para identificar emociones. La persona nota que algo le pasa, pero no sabe si es tristeza, enfado, miedo o cansancio.
- Dificultad para describirlas. Aunque intuya lo que siente, le cuesta explicarlo con palabras.
- Pensamiento orientado hacia fuera. Tiende a centrarse en los hechos y en lo práctico, y presta poca atención a su mundo interno.
¿Es frecuente la alexitimia?
Más de lo que se suele pensar. En un estudio con una muestra representativa de la población finlandesa, el 12,8 % de los hombres y el 8,2 % de las mujeres presentaban alexitimia, en torno al 10 % de la población general (Salminen et al., 1999). Que sea algo más frecuente en hombres no la convierte en algo propio de los hombres. Aparece en cualquier persona.
Cómo se reconoce en el día a día
Estas son algunas señales frecuentes:
- Ante la pregunta «¿cómo estás?», la respuesta suele ser «bien», «normal» o «cansado», aunque haya pasado algo importante.
- Se nota malestar físico, como tensión, dolor de estómago o agotamiento, y cuesta relacionarlo con lo que se está viviendo.
- Las discusiones se vuelven difíciles porque cuesta explicar qué ha dolido.
- Resulta más fácil contar lo que pasó que lo que se sintió.
- A veces aparecen reacciones intensas que parecen surgir de la nada, porque la emoción se ha ido acumulando sin reconocerse.
Pensemos, por ejemplo, en una persona que acude al médico varias veces por dolores de estómago y de cabeza sin causa clara. Cuando en consulta se le pregunta qué está viviendo, describe con detalle una situación laboral muy exigente, pero dice no sentir nada especial. Las dificultades para identificar lo que siente pueden hacer que le cueste relacionar su malestar físico con lo que está viviendo, aunque los síntomas deben valorarse médicamente cuando corresponda.
La relación entre alexitimia, cuerpo y alimentación
Las dificultades para identificar las emociones pueden coexistir con síntomas físicos y con distintas formas de intentar regular el malestar. Esto no significa que todo síntoma sin explicación clara tenga un origen psicológico, por lo que debe valorarse médicamente cuando corresponda.
En los trastornos de la conducta alimentaria se han encontrado niveles de alexitimia más elevados que en la población general (Westwood et al., 2017). Esta asociación no implica que la alexitimia sea la causa del trastorno, pero en algunos casos puede dificultar que la persona comprenda qué está sintiendo y qué función cumplen la comida, la restricción o el control del cuerpo. Lo explicamos también en nuestro artículo sobre comer por ansiedad.
¿La alexitimia se puede trabajar?
Sí. Una revisión reciente encontró que las intervenciones psicológicas pueden reducir las dificultades para identificar y describir las emociones. Se estudiaron tratamientos diferentes, por lo que no existe una única manera de trabajarlas (Mazza et al., 2026).
En terapia, el trabajo suele empezar por el cuerpo, porque es donde la persona sí nota algo. Se trata de conectar esas sensaciones con las situaciones que las provocan y, poco a poco, con palabras emocionales más precisas. También se trabaja la tolerancia a sentir, porque muchas veces la dificultad no es de vocabulario, sino de que la emoción resulta incómoda o amenazante. Entender el concepto ayuda, pero el cambio llega con la práctica repetida de detenerse, notar y nombrar.
¿Cuándo consultar?
Puede ser útil pedir ayuda si reconoces varias de estas situaciones:
- Tienes síntomas físicos recurrentes que no encuentran explicación médica.
- Tus relaciones se resienten porque te cuesta expresar lo que te pasa.
- La comida o el control del cuerpo se han convertido en tu forma de calmarte.
- Tienes reacciones emocionales intensas que no sabes explicar.
- Sientes una desconexión de ti que te preocupa.
En nuestro centro de Bilbao trabajamos la relación entre emociones y cuerpo en áreas como el dolor crónico y los síntomas físicos o los trastornos de la conducta alimentaria, en consulta presencial y online.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la alexitimia en palabras sencillas?
Es la dificultad para saber qué se siente y para explicarlo. La persona tiene emociones, pero le cuesta reconocerlas, distinguirlas y ponerles nombre, y a veces relacionar su malestar con lo que está viviendo.
¿La alexitimia es una enfermedad?
No. No es un diagnóstico, sino un conjunto de dificultades relacionadas con identificar y describir las emociones. Se vuelve relevante cuando es intenso y afecta al bienestar, las relaciones o la forma de responder al malestar.
¿Existe un test de alexitimia?
Hay cuestionarios validados, como la Escala de Alexitimia de Toronto, que se usan en investigación y en consulta. Un test en internet puede orientar, pero no sustituye una valoración profesional que tenga en cuenta el contexto de cada persona.
¿Una persona con alexitimia puede querer y empatizar?
Sí. La alexitimia no impide querer ni preocuparse por los demás. Lo que dificulta es reconocer y expresar las propias emociones, algo que se puede trabajar.
Referencias
- Bagby, R. M., Parker, J. D. A., & Taylor, G. J. (1994). The twenty-item Toronto Alexithymia Scale—I. Item selection and cross-validation of the factor structure. Journal of Psychosomatic Research, 38(1), 23–32. https://doi.org/10.1016/0022-3999(94)90005-1
- Mazza, A., Davis, P., Johnson, L., Larkin, F., & Cole, S. N. (2026). Identifying therapies to effectively reduce alexithymia: A systematic review and meta-analysis. Journal of Affective Disorders, 400, 121167. https://doi.org/10.1016/j.jad.2026.121167
- Salminen, J. K., Saarijärvi, S., Äärelä, E., Toikka, T., & Kauhanen, J. (1999). Prevalence of alexithymia and its association with sociodemographic variables in the general population of Finland. Journal of Psychosomatic Research, 46(1), 75–82. https://doi.org/10.1016/S0022-3999(98)00053-1
- Westwood, H., Kerr-Gaffney, J., Stahl, D., & Tchanturia, K. (2017). Alexithymia in eating disorders: Systematic review and meta-analyses of studies using the Toronto Alexithymia Scale. Journal of Psychosomatic Research, 99, 66–81. https://doi.org/10.1016/j.jpsychores.2017.06.007